miércoles, 10 de junio de 2015

El amante japonés de Isabel Allende




El amante japonés de Isabel Allende




Su nueva novela “El amante japonés” es una novela que explora las cicatrices que las guerras dejan en las personas, las familias y las culturas. Una historia ambiciosa de una de las escritoras de referencia en lengua castellana. Desde su último libro, “El juego de Ripper” que la sitúo en un género desconocido hasta el momento, la novela negra, Allende vuelve a contar historias inolvidables que pretenden tocar el corazón del lector.

El libro se publicará el próximo 25 de mayo por Plaza & Janés, tendrá 352 páginas y un precio de 21,90 euros. Aquí os dejamos la sinopsis y todos los detalles que se conocen de esa historia de amor que no desembarcará en un viaje inolvidable.

La historia comienza en Lark House, una casa muy particular en la que una serie de personas mayores comparten la última etapa de su vida. Allí vive Alma Velasco, una mujer que trata de poner en orden sus recuerdos. Natural de Varsovia, sus padres la enviaron a San Francisco para alejarla de la Segunda Guerra Mundial, donde disfrutó de una existencia cómoda, rodeada del cariño de su familia. Alma estableció además un fuerte lazo de complicidad con la familia Fukuda, que trabajaba para los Velasco, y una intensa historia de amor con el joven Ichimei. Sin embargo, tanto el romance como la amistad con los Fukuda se vieron brutalmente truncados cuando el gobierno obligó a los japoneses estadounidenses a trasladarse a un campo de concentración en Utah.

La nueva novela de Isabel Allende es una historia de amor entre la joven Alma y el jardinero japonés Ichimei que conduce al lector por un recorrido a través de diversos escenarios que van desde la Polonia de la Segunda Guerra Mundial hasta el San Francisco de nuestros días. «A los veintidós años, sospechando que tenían el tiempo contado, Ichimei y Alma se atragantaron de amor para consumirlo entero, pero mientras más intentaban agotarlo, más imprudente era el deseo, y quien diga que todo fuego se apaga solo tarde o temprano, se equivoca: hay pasiones que son incendios hasta que las ahoga el destino de un zarpazo y aun así quedan brasas calientes listas para arder apenas se les da oxígeno.»

Nota: Ha sido retirado del sitio ya que fue reportado y recibí una notificación al respecto. Lo lamento mucho

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